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Al final del verano pasado me fui a Selaya a por los sobaos y quesadas de El Macho, vi que la zona era tan bonita que volví al día siguiente con mucha más calma y parando en algunos sitios. Hoy nos paramos en Villacarriedo, el pueblo que hay antes de llegar a Selaya.

Por la misma carretera que se va a Selaya poco antes de llegar, está la desviación que pone hacia Villacarriedo indicando hacia el Palacio de Soñanes, el nombre me llamó la atención asi que paré y di una vueltecita corta por allí.

El Palacio de Soñanes es del Siglo XVIII situado en el Valle de Carriedo y ahora convertido en un hotel rural. Está cubierto de sombra por unos Magnolios espectaculares. El edificio es realmente bonito y en un lugar privilegiado. La verdad es que me pareció un lugar muy bonito, tiene que ser un gusto pasar unos días por allí, seguro que se vuelve totalmente relajado.

Al lado del palacio estaba el Colegio Calasanz de los Padres Escolapios, otro edificio bien bonito y rodeado por unos jardines muy bien cuidados.

A la entrada del pueblo vemos también su pequeña iglesia con la puerta casi en la carretera, si no llega a ser por una estrecha acerca que recorre el pueblo. Aunque también es verdad que mucha más acera no creo que haga falta, allí no pasaba nadie.

Y quizás lo que más llamaba la atención junto con el Palacio de Soñanes es la casa que había a la entrada del pueblo, que bien podría ser una razón para llamarle el “pueblo de Villaflor”. Una casa de dos pisos con sus bigas de madera sobresaliendo por encima de la terraza, la terraza totalmente cubierta de flores, y no solo en macetas sino enredaderas. Todas ellas mostraban sus vivos colores, realmente cuidadas, no creo que hubiera ni una flor seca.

Espero que os hayan gustado las imágenes. También podéis ver el resto de mis aventuras por los Valles Pasiegos. Tanto el día que fui a por los Sobaos como al día siguiente me subí al Puerto de la Braguía y…, me callo, que sino se van descubriendo las sorpresas 😉

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