

Mala postura (Izquierda): Al tener los pies juntos tienes menos estabilidad, por ejemplo si hay viento es muy facil moverse. Buena postura (Derecha): En el caso del viento nuestra estabilidad sería mucho mayor al tener dos puntos de apoyo.

Mal Sujeta (Arriba): No se sostiene bien la cámara y menos con un objetivo como el de la foto. Bien Sujeta (Abajo): La mano actua de apoyo como si la cámara estuviera en una mesa, además es una posción mucho más cómoda

Mal (Izquierda): Así haces más fuerza sobre la cámara y corres el riesgo de moverla en el momento del disparo. Bien (Derecha): De esta manera la pulsación de disparo es suave y con menos fuerza y es más difícil que muevas la cámara en el momento clave
Bueno, y por último un truco para las situaciones de luminosidad muy débil, por ejemplo cuando hacemos fotos en iglesias o monumentos en los que nunca hay suficiente luz. No siempre podemos plantar el trípode donde queremos o a veces ni siquiera lo llevamos debido a su volumen. Tampoco disponemos siempre de una columna en la iglesia o monumento para apoyarnos, o a lo mejor si la hay pero desde la misma no conseguimos el encuadre que queremos.
Bueno, pues para estos casos podemos usar una técnica que me enseñó mi padre y que la verdad no he visto por ninguna otra parte. Se trata de sujetar la cámara con el codo y con la mano nos agarramos el brazo que tiene sujeta la cámara (lo sé, escrito os sonará raro, pero ahora dejo una ilustración). De esta manera la sujeción es más firme. En combinación con todos los consejos anteriores podemos asegurar una fotografía casi perfecta en lo que a la estabilidad se refiere.

En esta postura no podemos manejar el objetivo, pero se puede ajustar antes del disparo y luego cambiar a esta postura para evitar el más mínimo movimiento
Bueno, sin más me despido hasta la próxima, espero que estos consejos os hayan sido útiles y que los pongáis en práctica.
Gracias!! muy útil la información!!