Atentos cuando el autobús pase por el paseo marítimo, puede que deseemos cambiar de planes a última hora; en el paseo marítimo puede haber regatas, carreras de traineras o cualquier otro evento que nos pueda resultar de interés.
Llegamos a Mataleñas, un breve tramo de escaleras y estamos a las orillas del mar con una panorámica ante nuestros ojos desde la Isla de Mouro hasta la segunda playa del Sardinero.
Nuestro primer encuentro será con la playa de los Molinucos, una pequeña explanada de arena que se mete dentro de Cabo Menor y muy frecuentada por buceadores. Esta playa no cuenta con vigilancia, es vigilada desde la segunda playa del Sardinero.
Proseguimos con el paseo hasta llegar a la punta de Cabo Menor. Veremos a la derecha casi todo Santander y a nuestra izquierda veremos el faro de Cabo Mayor y la playa de Mataleñas. Una vista envidiable.
Podremos hacer fotos de un curioso árbol agarrado firmemente a la roca. Una panorámica de las playas más significativas de Santander, o incluso una curiosa foto del campo de golf con la ciudad de Santander al fondo. Todo depende de nuestra imaginación.
Ahora proseguiremos por el camino que bordea la costa hasta llegar a la playa de Mataleñas; un lugar bien resguardado por Cabo Mayor y Cabo Menor, la mejor elección diría yo si no fuese porque está un poco más lejos que el resto de las playas. No juegues mucho a las palas y te canses que después tendrás que subir las escaleras.
Seguimos andando y nos encontramos con un aparcamiento y una gran extensión siempre verde. Ahora es buen momento para parar unos minutos a hacer una buena foto de la vista que tenemos ante nuestros ojos y de paso descansar. Te queda por subir toda la cuesta que ves hacia arriba. No te asustes, merecerá la pena.
Una tarde de viento en Cabo Menor
Ahora llegamos a la playa de Mataleñas, un buen sitio para pararse, posar nuestro trípode, elegir los ajustes que deseemos y hacer una buena foto; ahora es el mejor momento con las luces del atardecer. Si llevas linterna en la Mochila es buen momento para trasladarla a los bolsillos, a partir de este momento empezará a oscurecer con mucha mayor rapidez de lo que lo ha estado haciendo durante la tarde.
Sigue por el camino hasta el mirador de Cabo Menor y de nuevo una parada recomendada, el faro al atardecer es algo digno de ser fotografiado. Seguimos y si andamos rápido podremos también tener una foto del atardecer en la playa de los Molinucos.
Si hay una buena luna aprovechad y acordaros del famoso árbol solitario.
Cuando bajes tendrás la playa del Sardinero de noche lista para una fantástica fotografía y también fantástica vista de Cabo Menor desde el Hotel Chiqui.
La foto de la playa dependerá de la empresa de limpieza de playas, si ya se ha hecho de noche ya habrán bajado los tractores a limpiar la playa y sus focos estropearán la toma.
Podemos coger el autobús de vuelta a casa en la para de Doctor Fleming.
Lo mejor de esta historia ha sido escribirla, mi mesa y mi ordenador se han trasladado a Santander mientras escribía esta historia. ¿Os ha gustado? ¿Añadiríais algo mas a esta fantástica tarde de paseo?
Es lo bueno de escribir algo que ha pasado que con un poco de imaginación vuelve a hacerse presente. Saludos.
Muchas gracias por el comentario Antonio. Lo cierto es que me gusta escribir así las entradas, relatando un poco del momento y enseñando las fotos, y esa vez pues lo hice más largo 😛
Un saludo!
Buenas fotografías Juan! Sobretodo me gusta la de la puesta de sol, has cogido muy bien los últimos rayos de sol. La primera foto también me gusta, parece que has cogido la vida de Mataleñas, al igual que queda reflejado en la segunda. Sigue así !