Pues sí, estos son los taxis de Santander, los reginas, las pedreñeras, la lancha o como los quiera llamar la gente. No hay problema en verlos; desde por la mañana hasta la noche transportando viajeros a la playa y enseñando a los turistas la belleza de Bahía de Santander.
Yo hasta diría que son parte de la historia de Santander(bueno, quizás más las lanchas rojas que esta), veo en su web que están funcionando desde 1841 con barcos de vapor. Cuando éramos pequeños siempre: "Papá, papá, ¿cuándo vamos al puntal?". Hasta recuerdo un camión de mecano que se fue por la borda de camino a Somo y que a la mañana siguiente aparecío debajo de mi almohada con algas.
Esta captura es de una de esas tardes que ya sabéis que salgo de paseo, tomada desde el espigón del Palacete del Embarcadero. Lo que me ha llevado a publicarla ha sido la intensidad de colores que tiene y sobretodo el encuadre, parece que se me viene la lancha encima. Dar los paseos por la tarde en estos días de sol es la decisión más acertada, por la mañana sin ninguna nube la luz suele ser muy dura; no suele ser fácil controlar este tipo de luz.
Por la mañana a la playa, por la tarde tocaba hacer algunos recados en Santander; lo que no quiere decir que no pueda dar un paseo por el paseo marítimo. Es justo lo que me gusta del lugar, y es que ya sea dar un paseo o hacer recados por la capital es agradable. En otros lugares cuando toca ir de compras pues haces las compras y se acabó la historia.
Un día de esta semana que dejamos atrás salí tarde de casa para dar el paseo, entonces decidí bajar al barrio pesquero que está más cerca.


